Análisis
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El arte de la pintura,

de Johannes Vermeer

 

Hacia 1666-73
Óleo sobre tela
120 x 100 cm
Museo Kunst-historisches de Viena

 

Este autorretrato con modelo es, sin duda, la obra más ambiciosa de la no muy abundante producción de Vermeer, tanto por su tamaño como por su composición o su carga alegórica. En común con el resto de su obra, exhala un lirismo apacible cuyo secreto, sin embargo, siempre se nos escapa.

 

¿Tal vez resida en esa luz intimista que disuelve imperceptiblemente los contornos de las cosas, sin que éstas pierdan su atractiva nitidez? ¿O simplemente Vermeer nos cautiva en éste, como en el resto de sus cuadros, por ser el único pintor anterior al impresionismo que ha sabido hacer de sus obras verdaderas ventanas abiertas al momento presente, en toda su aparente intrascendencia, pero también a lo eterno que se esconde tras él?