Análisis
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El Sr. y la Sra. Andrews,

de Thomas Gainsborough

 

1750 aprox.

Óleo sobre lienzo

69,8 cm x 119,4 cm

National Gallery de Londres

 

Esta llamativa composición de Gainsborough reúne toda la frescura y honestidad que echamos a veces en falta en la pintura rococó del XVIII. Pintada cuando el artista tenía sólo 22 años, la obra manifiesta una sorprendente

una sorprendente libertad de composición, sin duda consentida por sus también jovencísimos clientes, los recién casados señor y señora Andrews, con 22 y 16 años respectivamente.

 

Ambos posan con los colores del cielo en sus ropajes, compartiendo el protagonismo con la campiña a sus espaldas, de la que parecen sentirse a la vez propietarios y anfitriones. El señor, relajado en su sinuosa pose; la señora, algo tensa en el cuadrado azul de su vestido.

 

Un primer hecho inusual acerca de esta obra es que quedó ligeramente inacabada. Según la leyenda, el hueco en el regazo de Miss Andrews debía acoger, a petición suya, uno o varios faisanes recién cazados por su marido.

 

No resulta difícil relacionar el ADN de esta obra con el de una saga de retratistas británicos bastante poco convencionales, que se extiende de forma natural hasta los contemporáneos David Hockney o Lucian Freud.