Análisis
Bar
 
 
 
 
 

El ajenjo, de Edgar Degas

 

1876
Óleo sobre lienzo
92 x 68 cm
Museo de Orsay de París

 

Cuando fue exhibido este original lienzo en Londres, aún en época victoriana, originó cierta controversia por mostrar a una mujer con apariencia de asidua al bar, quizás una prostituta, frente a una copa de la nociva bebida que da título a la obra.

 

El ajenjo o absenta fue símbolo de la vida artística y bohemia durante la Belle Époque parisina (1871-1914 aprox.), y protagonista junto con el champán de no pocos excesos en torno al epicentro del Moulin Rouge, hasta el punto de merecer la prohibición poco después en numerosos países por sus supuestos efectos alucinógenos.

 

Vista con ojos contemporáneos, lo más notable de esta obra es, sin embargo, su atrevida composición, muy al estilo de algunos de los mejores trabajos de Degas, con un fuerte descentramiento de la anónima pareja protagonista, cuyo vacío circundante parece recalcar su aislamiento y transitoriedad.